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Sesiones de embarazo

Cuándo hacer la sesión de embarazo

Por Vero Coleto · Agosto 2026 · Lectura 6 min

Es la pregunta que más me llega por WhatsApp. Y justo detrás vienen las otras: qué me pongo, dónde la hacemos, viene mi pareja, cuánto dura, y qué pasa si ese día llueve.

Te lo cuento todo aquí para que llegues al día de la sesión sin dudas.

La semana: entre la 28 y la 36

El punto dulce está en la semana 30-34. Antes de la 28 la barriga muchas veces todavía no se marca lo suficiente como para ser la protagonista de la foto. Y a partir de la 36 aparecen el cansancio, los pies hinchados y la espalda: la sesión deja de ser un rato agradable y se convierte en un esfuerzo.

Entre esas dos fechas tienes unas ocho semanas de margen. De sobra para elegir un día con buena previsión.

Cuándo conviene adelantarla

Si ya vas por la 37

Se puede hacer, y a veces sale preciosa precisamente por eso: es la recta final, con todo listo en casa. Asumiendo dos cosas: será más corta y más tranquila, y el bebé puede adelantarse.

Si te pones de parto antes de la fecha, el bloqueo pasa a la sesión newborn sin coste extra.

Cuándo reservar (que no es lo mismo)

Reserva pronto aunque la sesión sea dentro de tres meses. No por prisa comercial: porque si algo se tuerce necesitas margen para mover la fecha, y las semanas 28-36 no se repiten.

Qué ponerte

Es la parte que más agobia y la que menos debería. La regla: que la ropa acompañe, no que compita.

Lo que funciona

Lo que suele dar problemas

Prepara dos conjuntos y pruébatelos unos días antes caminando por casa diez minutos. Si a los diez minutos te sigue gustando cómo te sientes, ese es. Cuando reservamos te mando una guía de styling con el detalle.

Del maquillaje y el pelo: natural, un punto por encima de tu día a día. No hace falta peluquería. Sí ayuda hidratar bien la piel los días previos y llevar las uñas cuidadas, porque salen en muchos planos.

¿Sola, con tu pareja, con los peques?

Las tres, y no son excluyentes: en una misma sesión suele haber de todo.

Empezamos contigo sola, cuando todavía estás fresca. Es la parte más íntima y de donde salen los retratos más editoriales. Después entra tu pareja — que venga también en tonos neutros, sin estampados, para que el conjunto respire.

Con hermanos mayores hay que ser realista: los peques rinden veinte o veinticinco minutos y luego se cansan. Los pongo al principio o al final según cómo estén, y no les pido que posen. Si están jugando, disparo. Si no quieren, esperamos.

Si ya tenéis hijos, muchas familias aprovechan para hacer también una sesión familiar antes de que llegue el bebé.

¿Exterior o en casa?

No hay una opción mejor. Son dos resultados distintos.

Exterior

Es mi favorita cuando el tiempo acompaña. Playa, campo, viñedos, caminos. La luz de la última hora es cálida y envolvente, y el entorno aporta amplitud. Si estás por el Vallès, en las sesiones de embarazo en Terrassa cuento las localizaciones que suelo proponer.

La hora importa más que el sitio: la última hora antes del atardecer. En verano, sobre las 19:30-20:30; en invierno, sobre las 17:00. Nunca a mediodía, cuando la luz cae vertical, marca ojeras y aplana la barriga.

Y hay que mirar el terreno. Si la localización tiene arena, escaleras o cuestas, en la semana 34 eso deja de ser una anécdota.

En casa

La opción más íntima y la más cómoda. También la más práctica si estás cansada o si tienes reposo relativo.

Tu casa solo necesita una ventana grande. Trabajo con luz natural, sin flash ni focos, así que la clave es una habitación con buena entrada de luz — suele ir mejor por la mañana o a media tarde según la orientación. Basta con despejar esa zona: no hace falta ordenar la casa entera.

En una sesión caben dos localizaciones. Empezar en casa con algo íntimo y salir después a la hora dorada da dos registros completamente distintos.

Cuánto dura

Alrededor de hora y media, y ese tiempo no es todo disparando.

Los primeros minutos son para hablar o dar un paseo. Es la parte que más cambia el resultado: cuando dejas de pensar en la cámara, las fotos pasan de posadas a reales. A partir de ahí vamos con calma, con cambios suaves y descansos cuando los necesites. Si a mitad quieres sentarte diez minutos, nos sentamos.

Antes hacemos una videollamada para cerrar lugar, hora, vestuario y ritmo, así el día de la sesión no hay que decidir nada. No tiene coste.

Si el día amanece mal

En exterior manda la meteorología. Miro la previsión y te aviso 24 horas antes: si el pronóstico es malo no esperamos al último momento. Cambiamos a otro día cercano dentro de tu ventana de semanas, sin penalización. Y si no hay margen de calendario, pasamos la sesión a casa.

Un apunte: un día nublado no es mal día. Las nubes altas difuminan la luz y funcionan estupendamente. El problema es la lluvia y el viento, no la falta de sol.

Cómo prepararte el día

Una duda que me dicen casi todas

«No sé posar» y «no me siento cómoda con mi cuerpo». Es lo más común, y por eso la sesión empieza hablando y no disparando. No necesitas saber qué hacer con las manos: para eso estoy yo.

¿Estás entre la semana 26 y la 34?

Es buen momento para mirar fechas. Cuéntame cuándo sales de cuentas y en qué zona estás, y te paso disponibilidad y una propuesta concreta.

Ver sesiones de embarazo

Si tienes dudas con tu caso —la semana, el sitio, si te da tiempo— escríbeme y lo vemos. La llamada previa no cuesta nada y no compromete a nada, aunque todavía no hayas decidido fotógrafa.